MOTOR
El color del humo que sale por el tubo de escape puede ser determinante para que el motor no produzca la suficiente energía de movimiento:
· Si el color es negro: consume más carburante de lo necesario y contamina en exceso.
· Si es de color blanco azulado: consume más aceite del necesario. El motor ya no tiene la misma fuerza que antes y hay que reponer el aceite del cárter con más frecuencia.

CORREAS DE DISTRIBUCIÓN
Estos elementos elásticos transmiten movimiento de unos mecanismos a otros mediante el apoyo de poleas. Una correa en malas condiciones puede ser motivo de una mayor avería. Con el uso se produce un endurecimiento de la zona de rozamiento de la polea donde se acopla, provocando chirridos. Los mismos síntomas se observan cuando las correas están sometidas a tracción. Con el paso del tiempo éstas se estiran perdiendo la tensión adecuada al esfuerzo a transmitir.

TRANSMISIÓN
Su función es trasladar la energía de movimiento del motor a las ruedas motrices. Los síntomas de un embrague estropeado son:
· Ruido metálico que se produce al pisar el pedal de embrague a fondo y seleccionar una velocidad: las velocidades rascan.
· El embrague patina cuando, con el pedal de embrague suelto, pisa el acelerador y el motor sube de revoluciones pero el coche no alcanza la velocidad correspondiente.
· También puede ocurrir que el cable que transmite la acción del pedal esté roto. Por otro lado, si las fundas que protegen a los pedales están desgastadas o rotas hay que cambiarlas para evitar situaciones peligrosas por resbalones del pie sobre el pedal.

NEUMÁTICOS
Son el enlace del vehículo con el motor y a través de ellos se transmiten las prestaciones de potencia, aceleración, estabilidad y frenada.
· Un aumento de presión conlleva un aumento del esfuerzo que soporta el neumático por lo que provoca un desgaste prematuro de las gomas. También aparece la tendencia al rebote sobre el terreno, con un mayor peligro al derrape.
· Si la presión es menor a la que aconseja el fabricante, el neumático rueda apoyado sobre los laterales de la banda de rodadura, lo que acelera su desgaste.
Recomendaciones:
· Para comprobar el nivel de presión, hay que hacerlo en frío -no haber recorrido más de dos o tres kilómetros-. No te olvides de la rueda de repuesto.
· Debes cambiar los neumáticos cuando apenas se noten los surcos que traía de origen. La profundidad mínima está establecida en 1,6 milímetros.
· Puedes aumentar la vida útil del neumático si: retiras los guijarros que se introducen entre las ranuras del dibujo para evitar cortes importantes, tienes cuidado de no dar golpes contra los bordillos de las aceras al estacionar y no pasas baches importantes a gran velocidad.

FRENOS
Los frenos permiten la detención completa del vehículo, dentro de unos factores de espacio y tiempo, al transformar la energía cinética o de movimiento en calor. Para un funcionamiento eficaz, la capacidad de adherencia entre los neumáticos y la calzada debe ser la adecuada. Para evitar problemas con el sistema de frenado se aconseja sustituir las pastillas -de manera más frecuente- y las zapatas -en el caso de que lleve freno de tambor- cuando el espesor baje de 1,5 milímetros. Siempre conviene hacerlo en las dos ruedas del mismo eje. Además, hay que revisar el nivel de líquido de forma periódica -debe alcanzar las ¾ partes- y sustituirlo cada tres años aproximadamente. ¿Cuáles son las averías más frecuentes?
· Cuando se observan alteraciones de dureza al pisar el pedal es posible que exista aire en las tuberías por lo que se hace necesario purgar el circuito.
· Las pérdidas de líquido pueden producirse por fugas en los latiguillos o en los conductos de fluido.
· Si el vehículo se desvía de su trayectoria al frenar o una rueda frena más que otra, no hay que pensárselo: repara el problema porque es peligroso.
· Las pastillas y zapatas están sucias o impregnadas de aceite.

DIRECCIÓN
Aunque apenas sufre averías es recomendable manejar el volante con suavidad y de manera uniforme. Los síntomas de un mal estado son los siguientes:
· Si notas dureza puede ser por baja presión de los neumáticos delanteros, tener una anchura mayor a la recomendada, el mecanismo de la dirección desgastado o amortiguadores en mal estado.
· Si dispones de dirección asistida y chirría es por falta de líquido.
· Si el vehículo tiende a ir hacia un lado puede ser por la distinta presión en los neumáticos delanteros.
· Si el volante vibra, las ruedas están desequilibradas.
· Al golpear las ruedas con violencia y repetidamente contra los bordillos o al forzar el giro al máximo sin desplazarse se daña la dirección.

AMORTIGUADORES
Las consecuencias de un amortiguador en mal estado son:
· Una distancia de frenado más larga.
· Pérdida de estabilidad.
· Desgaste prematuro o no uniforme del neumático.
Se puede detectar su mal estado:
· Si al pisar el pedal de freno se observa que el morro del vehículo se inclina en exceso o cuando el vehículo absorbe con excesiva violencia las alteraciones del terreno.
· Se escuchan ruidos bruscos, localizados en la parte delantera o trasera. Esto puede deberse a roturas del amortiguador o elementos de sujeción cercanos o a silentblocks-piezas de goma interpuestas entre dos metálicas- en mal estado.
· Al circular por la noche y por terreno irregular los faros vibran demasiado.
· Con el viento lateral el vehículo va dando bandazos.
· Los neumáticos se desgastan de forma irregular.

LUCES
Tienen la doble misión de ver y ser vistos cuando se conduce por la noche o cuando los fenómenos atmosféricos dificulten la visibilidad. Es conveniente realizar el reglaje de los faros para evitar deslumbramientos, sobre todo si el automóvil va muy cargado. Tampoco hay que olvidarse de la obligatoriedad de llevar un juego de lámparas de repuesto.