Pues resulta que el sábado dejé el coche aparcado un rato y cuando vuelvo, lo pongo en marcha pongo la D y veo que el coche no avanza, pongo R y tampoco, como si estuviera bloqueadas las ruedas, sólo hacía un mínimo movimiento. Salgo fuera del coche, miro si es que hay alguna piedra o acera que bloquee la marcha y nada. Apago el coche, vuelvo a poner en marcha y ya volvió a funcionar perfectamente. No lo ha vuelto a hacer, pero ya me tiene mosca. Algo rarísimo y ya son palabras mayores.<br>